Grim Fandango

Las aventuras gráficas son en mayor o menor parte, el motor que marcó a toda una generación de jóvenes aficionados a los videojuegos, especialmente los poseedores de ordenadores personales. Para este tipo de plataformas apareció a lo largo de los años un género que aunque a día de hoy está algo olvidado, supuso una revolución por su capacidad para sentirnos parte de algo con vida propia a pesar de su aparentemente frío marco digital.
Muchos años después de clásicos como “Monkey Island” el sector había cambiado, el encanto de los píxeles fue sucumbiendo poco a poco en favor de los gráficos poligonales, que aportaban eso sí, una profundidad y unos entornos nunca vistos y empezaban a dar muestra de su poderío especialmente al unificarse con entornos prerrenderizados.
Grim Fandango cogió el género, se unió a la nueva ola y el resultado fue no sólo sorprendente, sino simplemente magistral.

Desarrollado por la mítica LucasArts y diseñado por el aún más mítico Tim Schafer, creador de “Full Throttle” y “Day of the Tentacle”, el juego es a día de hoy un clásico indiscutible del género y posiblemente uno de sus más aclamados valedores, apoyado sin duda por una historia magistral y unos personajes que cogían lo mejor del cine negro de los años 40.
Con una ambientación sacada de la celebración mexicana del día de los muertos y ambientado sobre escenarios que rozan el surrealismo, el art decó y el diseño azteca, Grim Fandango nos cuenta la historia de Manuel Calavera, un agente de viajes del otro lado que intenta ganarse su pase al cielo vendiendo paquetes de “vacaciones” a sus clientes, asegurándoles un viaje tranquilo y sereno hacia su eterno descanso a la tierra de los muertos. Pero el bueno de Manny no consigue tener clientes de categoría y no sólo vende paquetes lamentables, sino que ve como su mayor enemigo en la empresa, Domino, consigue los mejores clientes apenas sin esfuerzo. Manny, cansado de la situación decide robarle a Domino uno de sus clientes más destacables, Mercedes Colomar, que posee nada más y nada menos un billete para el Número 9, el tren de alta velocidad que va directo al Noveno Infierno, la tierra del descanso eterno sin escalas ni contratiempos.

Bajo esa original base, la temática del juego se bifurcaba en constantes giros y sorpresas a cada cual más delirante, con la siempre compañía del gigante e inolvidable Glottis y con un sentido del humor muy especial, que no sólo te hacía sonreír sino también sentir auténtica devoción por los personajes, sacados casi directamente de una versión esquelética de “Casablanca” y con momentos de más que sentido homenaje hacia la película de Michael Curtiz.
Una aventura que a día de hoy recuerdo prácticamente más como una película que como un videojuego, una obra maestra del género que dejó huella en toda una generación y que destilaba cariño y buen hacer en cada uno de sus momentos.
Una obra de arte que hay que revisitar de vez en cuando y que hay que vivir al menos una vez en la vida.

¡Viva la Revolución!

Anuncios
1 comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: