Hanga Roa

La zona más densamente habitada de Rapa Nui es este tranquilo pueblo de vida relajada y pocas preocupaciones. Su reducido tamaño hace que sea prácticamente imposible perderse, si bien se va notando que poco a poco va creciendo en ambiciones y sobre todo, en población.

Plaza Matua

De todas formas actualmente Hanga Roa transmite mucho descanso, caminar por sus calles una y otra vez nunca aburre porque la propia vida del lugar es muy particular. Su eje principal son dos calles en las que se encuentran la mayoría de los servicios que un habitante y un viajero puede necesitar, tales como supermercados, restaurantes, farmacia, mercados artesanales, cyber cafés, heladerías, hostales, arriendo de vehículos, pequeñas playas, una exposición al aire libre con réplicas locales de los moai y diversas figuras de la cultura Rapa Nui, una curiosa iglesia en la que se entremezclan las creencias locales y católicas, un videoclub, un centro deportivo con un enorme campo de fútbol con auténticos jugones y otras muchas cosas.
Definitivamente a Hanga Roa no le falta de nada y su oferta tiene muchísimo encanto.

Plaza

Fútbol

Mano trabajadora

Caído

Iglesia

Por si fuera poco está salpicada de varios Moai de “pequeño” tamaño que se encuentran en un buen estado de conservación, un fantástico museo en el que se explica la historia de la isla y se expone, entre otras muchas cosas, un ojo auténtico de moai encontrado en su día en la maravillosa playa de Anakena, y varias fantásticas y fotogénicas caletas de coloristas embarcaciones y con el siempre desagradecido avistamiento de enormes tortugas asegurado. Y digo desagradecido porque a ellas les da igual el tiempo que estés apuntando al mar con tu cámara, que sacarán la cabeza justo en el momento en el que te descuides o te relajes, y si estás atento su rápida inmersión hará que hagas una preciosa foto al mar o una borrosa imagen lista para enviar a Iker Jiménez para que valore junto a su grupo de especialistas si el monstruo del lago Ness ha decidido tomarse unas vacaciones en Rapa Nui.

Museo

Ojo de moai

Moai en el pueblo

Tortuga

Playa de Hanga Roa

Todos estos ingredientes, unidos a sus encantadores perros, que tal como dije son la estrella de este pequeño pueblo, hacen de Hanga Roa un campo base simplemente excepcional, y aunque cuesta salir de sus calles para coger algunas de sus carreteras para recorrer la isla, lo mejor se puede decir que está más alla. Fuera de Hanga Roa te das cuenta lo sumamente “estresante” que es, con solitarios parajes en los que el viento se toma su tiempo para recorrer el aire en forma de ensordecedor ruido y en donde el Sol pinta con su luz todas y cada una de las rocas, haciendo emerger petroglifos otros días ignorados y que se muestran prácticamente borrados por el paso del tiempo.
Su cementerio también merece una visita, ubicado cerca del mar y con el complejo de Tahai prácticamente al lado.

Cementerio

Yo siempre recomendaría a cualquier visitante que visitara este tranquilo lugar el primer día de su estancia, sobre todo para entrar en contacto con su animada vida perruna y para saborear desde el primer día esos detalles únicos que posiblemente sólo disfrutes una vez en tu vida.
Así si te das cuenta muy tarde de lo que te has perdido en Hanga Roa, al menos podrás remediarlo en los próximos días de tu estancia, porque como suele pasar casi siempre, lo bueno tarda mucho en llegar y cuando lo hace, ya ha pasado.

Guía

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: