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Archivo de la etiqueta: Cerveza

Con el calor casi asfixiante de Singapur, el abrir una botella de cerveza para calmar tu sed y retraer tu sudor es algo simplemente lógico… lo que claro, la cerveza responsable de tal hazaña no es una cerveza cualquiera, es nada más y nada menos que la Tiger, la birra autóctona.
Este dorado néctar, de una calidad similar o tal vez ligeramente superior a la Singha tailandesa (no sé, estas cosas van variando según el momento y el lugar y en aquellos momentos de sed estaba ella y no la Singha…), era una parada obligatoria (o más bien buscada) para descansar de vez en cuando del ritmo de la ciudad y del aroma del incienso de los templos.
Lo mejor para mi era su generosa botella de 633 ml, (también había una más pequeña, pero nunca la vi…) que hacía que pedirla fuese todo un orgullo cervecero para la gente local.
En definitiva, una aclamadísima cerveza que es otro de los muchísimos atractivos que tiene Singapur y que unida a una buena comida picante te auguraba delirantes momentos.
En Indonesia se puede encontrar la Bintang, que es netamente inferior pero aún así es muy agradable y refrescante, si bien no consigue hacer olvidar el recuerdo de la Tiger ni por asomo.
A evitar Tsing Tao y cervezas chinas en general, aunque la Jaz tiene un pase.
Imprescindible.

Tiger

Hablar de la Pilsner Urquell es hablar de una de las mejores cervezas del mundo. Una cerveza revolucionaria que casi siempre acompaña los momentos especiales y que tiene la capacidad de transformar en especiales aquellos momentos que no lo son.

La señal

He aquí 4 reglas básicas para su degustación, alabadas por sus propios artesanos:

Regla nº1: Dedica varios años de tu vida a reunir un buen grupo de muy buenos amigos.
Regla nº2: Aségurate de que todo el mundo tiene el vaso lleno de Pilsner Urquell y después prepara tu vaso (una regla difícil de cumplir, pero que si se hace demuestra la infinita amistad y aprecio que tienes a tus colegas)
Regla nº3: Mantén contacto visual con tus amigos en todo momento y que no falte un Na zdravi! (a tu salud)
Regla nº4: Lleva tu vaso a tus labios y degusta el sabor único de la Pilsner Urquell. Repetir cuantas veces sea necesario.

Un néctar celestial y que hay que disfrutar al menos una vez en la vida en la mítica Praga, en donde lo difícil es no caer en sus redes y en donde el asombro no cesa al ver como forma parte de la vida diaria de los checos de forma totalmente natural.

Por supuesto, un viaje para mi significa probar cervezas nuevas, en la isla probé tres, la Escudo, buena cerveza rubia standard, la Cristal, una especie de Corona algo más fuerte y la mejor de todas, Mahina, la cerveza local de Rapa Nui.

Mahina

“Luna” en el idioma isleño, es una auténtica delicia, aunque a veces uno no sabe si influye el entorno y no se es lo suficientemente sincero, pero bueno, una cerveza siempre es una experiencia y Mahina es de las mejores que he vivido.
Había dos clases, una Pale Ale de doble fermentación con una sedimentación en el fondo de la botella que demostraba perfectamente su artesanal origen y una Strout, una birra negra muy rica, no tan refrescante pero igualmente fantástica para pasar el rato o bajar una buena comida.
No sé si algún día se podrá conseguir, aunque viendo lo que me ha costado conseguir Super Bock siendo la cerveza de Portugal mejor no soñar con ella, pero ciertamente me da pena imaginar que tal vez nunca más pueda probarla. Supongo que hay que quedarse con lo bueno, que la probé varias veces y que sin quererlo, se convirtió en un fantástico nuevo recuerdo más de la larga travesía que me llevó hasta esta isla plagada de misterios y preguntas que para mi, siguen sin respuesta.

“Pia haka anga, hai vai maeha o te henua, i muri i te puka tuai o te Koro Paea. I he vai te a´amu o te mahina omotchi o Rapa Nui, i he va´ai te e´o, te huru, e ina he pia pe nei”.

Amanece en Tongariki

Están las cervezas refrescantes, que entran prácticamente solas y que son siempre la compañía ideal para cualquier tipo de quedada o evento, y después las cervezas que apetece degustar de manera algo más privada, saboreando y apreciando todos sus elementos, como si de una copa de vino se tratara. Aunque en el caso de la cerveza, estos dos características realmente están destinadas a mezclarse en algún momento para alegría personal y colectiva.
Dentro del aparente segundo grupo incluiría a las trapistas o trapenses, la cerveza elaborada de forma similar a las de abadía, pero elaboradas por monjes de la estricta orden Císter, una congregación que tiene origen en Normandía, Francia.
Actualmente solo existen 7 marcas con denominacion trapense, seis de esos monasterios se encuentra en Bélgica y uno en Holanda.
Su elaboración tiene la particularidad de su proceso de fermentación, que termina de elaborarse en la propia botella. Las que he probado tienen en común su intenso sabor amargo y a la vez dulce y caramelizado, casi diría que afrutado, con un color casi siempre muy tostado y una espuma densa que se mantiene casi intacta la mayor parte del tiempo y con un sabor espectacular, de esas espumas que se quedan en el bigote.
Suelen tomarse no excesivamente frías y en gruesas copas.

Las cervezas con sello trapista que existen actualmente son estas y cada una de ellas suele tener diferentes variedades según su fermentación y grados:

Achel Blonde et Brune
Chimay
La Trappe
Orval
Rochefort
Westmalle
Westvleteren

Mientras escribía esto me he tomado una Orval, y a falta de probar la Achel Blonde y la Westvleteren, puedo decir que ha superado a La Trappe en mi lista de cervezas trapistas, una delicia.

Si te gusta la cerveza y quieres ir más allá de la Heineken y la Amstel, Brouwerij´t IJ es tu cervecería. Es uno de los lugares más curiosos de Amsterdam, conocida por su excelente néctar afrutado, de fabricación ecológica y considerable cantidad de grados, y por su ubicación, en el interior de un antiguo molino que aunque se encuentra bastante lejos del centro de la ciudad, bien merece una visita.
Una birra bastante exclusiva de estos lares, que salvo alguna de sus variedades, no la sirven en ningún otro lugar más que aquí.
Si se tiene suerte y llegas a tiempo incluso puedes apuntarte a alguno de los recorridos guiados que hacen por la fábrica para apreciar la elaboración de su cerveza.

Brouwerij´t IJ

Al molino

Cervezas

Delicia celestial, a día de hoy es como si la viera a través de un cristal cubierto de polvo, el pasado es algo que puedo ver pero no tocar, y todo cuanto recuerdo de ella está borroso y confuso…

Angkor Beer

Una cerveza muy especial, muy ligera aunque con un sabor suave muy particular y totalmente engrandecida por el entorno en el que se encuentra.
“My country, my beer”