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Archivo de la etiqueta: NBA

La vida a veces se empeña en quitarnos a personas antes de tiempo, privándonos de su referencia a largo plazo y otorgándolas con su repentina muerte un halo de inmortalidad que algunos, como Drazen Petrovic, hubiesen obtenido perfectamente en vida.
Nacido en Šibenik, Croacia, este genio del baloncesto logró prácticamente todos los títulos habidos y por haber en el basket europeo, arrasando con el Cibona de Zagreb y consiguiendo plasmar una leyenda imborrable en la memoria de los aficionados a este deporte, con su grácil visión de juego y su portentoso tiro y penetración a canasta, que lo convertía en un escolta prácticamente imparable que se cargaba al equipo a la espalda continuamente y que brindaba de actuaciones memorables en los momentos más importantes.
Muchos son los grandes partidos que Drazen protagonizó, pondré algunos de los más recordados y cada vídeo hará que quieras buscar otro similar al finalizar o ver cualquier recopilatorio de los muchos que abundan youtube, aunque resumir en unos pocos vídeos su juego no está a la altura de lo que fue y de lo que pudo haber sido.
Un jugador que me hizo amar un poco más este deporte, que siempre he considerado mi favorito, el que más me gusta jugar y el que más tiempo hace que no juego… cosas de la vida.

Además siempre he tenido especial cariño a todo lo que rodeó este jugador, que disfruté en mi infancia con mucho más seguimiento que la legendaria NBA de esos años, si bien en el viejo continente la leyenda también sería antológica gracias a una generación de jugadores inolvidables.
Un jugador que dio un paso de gigante por aquella época al llegar a la NBA, en la que los jugadores europeos eran tipificados de meros tiradores sin valor defensivo y que invitó a soñar a toda una generación de enormes baloncestistas que a día de hoy, y seguro que cuando eran más jóvenes, vieron y se sintieron inspirados por las carreras por la cancha de ese jugador con cara de pocos amigos que dominaba los partidos a su antojo.

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Soy de los Knicks, me gusta sufrir, y tengo este momento como uno de los más tristemente recordados de la historia del equipo de New York, cuando en el el año 1995 tuvieron en su mano el pase a la final de conferencia ante los Indiana Pacers del admirable-odioso Reggie Miller.
Una pena, porque durante esos dos años el equipo de Ewing y Starks tuvo muy cerca la posibilidad del ansiado anillo, primero en la final contra los Houston Rockets y después en este año, en el que la mala suerte privó a los de Pat Riley llegar un poco más lejos… alguna vez será.

Ese año se proclamarían campeones los Rockets, con el mítico “sweep” a los Orlando Magic de un joven Shaq y la explosión de calidad de Hakeem Olajuwon, que pasó por encima del MVP de la temporada, David Robinson, y de O´Neal, que debieron tener pesadillas con él…
Además sería el año del regreso de Jordan y el principio de una nueva era para los Bulls y de nuevos y apasionantes duelos entre los Knickerbockers y los de Jordan.

El 20 de abril de 1986, el gran Larry Bird dijo la famosa frase que inmortalizó a Michael Jordan en sus primeros años en la NBA.
El mítico Boston Garden fue testigo de la brutal actuación del escolta de los Chicago Bulls, en un partido memorable en el que anotó 63 puntos, que sigue siendo a día de hoy la mayor puntuación conseguida en un partido de playoffs.
Los Bulls a pesar de ello no ganaron el encuentro y fueron finalmente eliminados por los Celtics en aquellos playoffs, pero la historia de Jordan, sus Bulls y los míticos duelos con los Pistons, Knicks, Celtics y Lakers acababa sólo de comenzar.